2.11.07

A capa caída.

Técnicamente debería callarme, dejar de quejarme, porque conozco ya el resultado: varios capones, un par de críticas y alguna que otra recriminación porque lloriqueo demasiado.. Pero no puedo.

Y sé que no tengo razón cuando mañana me devuelven el PC con su información salvada, porque mis padres están haciendo un pedazo de viaje para celebrar la primera parte de sus segundas luna de miel, porque por fin el dolor se fue a tomar por culo y muchas cosas más.. Pero no puedo, ahora no puedo decir cállate que en el fondo eres feliz.

No, porque no es posible que la gente sea tan imbécil, que te tomen por el pito del sereno y te veas hasta obligada a mandarles a la mierda aún a riesgo de la temida hoja de reclamaciones. Porque no puede ser que te vengan a última hora, con prisas y exigiendo. Porque hostias, llevo ocho horas en la puta tienda, porque mi jefa me ha dejado con más de mil euros en la mano, a mi responsabilidad, porque todo el mundo se va de viaje menos yo, porque la ansiedad está por las nubes y encima entorpecen el trabajo. Que soy rápida, que no me agobies, que la que más prisa tiene por marcharse soy yo, joder. Al final se disculpa y se avergüenza, pero a ti te ha agotado, ha dejado tus nervios a flor de piel.. y lo único que ansís en ese momento es lo único que no vas a recibir.

Asco de vida, asco de trabajo, asco de exitencia. Y si me quejo por vicio, que así sea, joder, que para eso esta es mi vía de escape de una vida por mucho que luche contra ello logre repugnarme una y otra vez. Sigh.

Recordad: Morded o Seréis Mordidos

5 mordiscos:

Herel dijo...

Cuando te comparas con quienes en ese momento están mejor que tú, irremediablemente pasan estas cosas.

Y cuando esas personas estén mal... ¿también nos compararemos con ellas o las sustituiremos para la comparación por otras que estén bien para seguir pensando así?

Jill Bioskop dijo...

Ahhh... El trabajo cara al público. La gran tortura humana.

El problema del trabajo cara al público es que la mayoría de la población es rematadamente gilipoyas >_<

Neb dijo...

Y qué fácil le resulta a la gente decir que somos unos quejicas... que todo nos va bien... que nos quejamos de vicio...

Si te pasa algo malo, por pequeño que sea, se va a la mierda todo lo bueno que puedas tener y solo puedes pensar en lo malo. Hay demasiada gente que no lo entiende...

Jean Bedel dijo...

La queja es libre y se recurre a ella cuando se necesita, sobre todo en tu blog, que para eso es tuyo. Que no te duelan prendas. Y sí, sabía que volverías al blog :-)

Nepomuk dijo...

Muchacha...la solución en tus manos. Entrega los mil euros al cliente pesaíto. No cliente. No mil euros. No jefa. No trabajo.

¡Todo el mundo en paaaaaaaaaz!

O mejor, entrégame los mil euros a mí. Irán todos destinados a la playsta... ehm... al comedor de los pobres. Sí. Eso.

  

  

Visitas desde octubre 2002: (Estadisticas)