25.5.18

Inseguridades

Hay realidades que son como son, no importa las veces que luches para cambiar esa realidad, si tu característica principal es la inseguridad, aparecerá cada vez que tropieces con una piedra. Da igual qué fortalezas hayas desarrollado o las veces que load hayas superado, aunque lo entierres a mil metros bajo tierra allí está,a presente, saludándote, recordando en cada momento que ahí está.

Hola soy tu inseguridad, jódete pazguata porque te voy a amargar el día.

Pues, muchas gracias.

Recordad: Morded o Seréis Mordidos

    # Escuchando...  Las noticias del mediodía

24.5.18

Arañitas

Vivo como quien dice en medio del campo. Eso se puede traducir que estoy acostumbrada a toda clase de bichos, de insectos. En el trabajo, cuando alguien ve una mosca un poco más grande de lo normal pega un salto porque es un "bicharraco" y a mí se me escapa la risa. Me gustaría verles con los moscardones de casi dos centímetros que aparecen por aquí, con esos mosquitos que si estiramos las patas son capaces de rozar los diez centímetros o esas diminutas cucarachas que gastamos por aquí. Pero por mucho que esté acostumbrada a insectos gigantes, siempre tengo un punto débil: las arañas.

Soy aracnofóbica, pero un poco particular: si hay una araña en la pared y se queda quieta, no pasa nada. Si aparece una araña enana y salta encima mío, la soplo y listos. Si la araña se acerca lentamente, la soplo o aparto y no hay problema... ¿Entonces? El problema lo tengo cuando superan el centímetro y vienen corriendo hacia a mí.

No chillo, no corro, simplemente me echo para atrás, me aparto de su camino y lo más importante no la mato: porque si chafas a una araña, su alma se cabreará y generará millones de arañitas subirán a tu mano/pie y recorrerán tu brazo/pierna hasta cubrirte el cuerpo entero. Si le lanzo un trapo a una araña para que se marche, ese trapo no lo toco, ¿y si me ataca? No importa si está viva o muerta, yo ese trapo no lo toco. Cuando con sus patitas se acerca a mí a velocidad del rayo, yo me bloqueo y he de irme. Me hormiguea el cuerpo, me pongo nerviosa y no, no puedo. Soy consciente que no tiene sentido, soy fría y distante, pero cuando mueven esas patitas, no.. no puedo.

Cuando estoy navegando con el móvil, aparece una imagen de una araña, he de pasar la imagen tocando una parte de la pantalla donde no esté, no vaya a ser que me vaya a picar. Incluso la araña esa tan kawaii que tiene su propio canal de youtube, me mata cuando me aparece en la pantalla.

Mientras hoy estábamos cenando, ha aparecido una, corriendo, hacia a mí. Silla para atrás, coger plato y vaso y me he puesto a comer de pie. Tranquila, he matado la araña ya puedes volver, no señor, yo no vuelvo que ahora estará todo plagado de mini-arañas cabreadas por haberla matado. A partir de ese momento, la piel me hormigueaba, todo el rato con la sensación que se me subía algo por la pierna hasta que he acabado huyendo de la cocina.

Y la gente tomándome por loca, es que no lo entienden, pero las arañitas siguen por ahí correteando esperándome. Son reales, no están en mi mente, de verdad.

Recordad: Morded o Seréis Mordidos

    # Escuchando...  Zoo: El cap per avall

2.1.17

Síndrome del hábito en blanco

Mirar la pantalla pensando qué  escribir, qué poner, buscando una excusa barata para explicar, para excusarme por las continuas desapariciones, el silencio, el hecho de dejar de escribir.


Podría decir  que me falta tiempo, que además  son las ganas, pero la realidad es la falta de hábito. Tenemos las herramientas necesarias para plasmar nuestras ideas mientras estamos sentados en el tren o el metro, pero es más fácil divagar por los mundos dela fantasía.

Se dice que algo que se hace durante 14 días seguidos se transforma en hábito. Lo conseguiré  o tal vez pasara a ser un nuevo intento que acabará en el olvido.

Recordad: Morded o Seréis Mordidos

    # Escuchando...  Celtic Woman — Siulil A Run

24.5.16

Zapatitos de verano

Soy una gran fan declarada de las sandalias, los pies libres, al aire con los dedos frescos y sonrientes. Como gran fan y buena fémina que soy, tengo una hermosa colección de sandalias que año tras año se amplía buscando la sandalia perfecta.

Año tras año pasa lo mismo, llega el calor y pies al aire, a lo loco y rezando para que no haya rozadura, y día tras día acabo con una marca nueva. Cambio el calzado y se las arreglan para buscar un trozo de piel virgen y sin marcar para estampar si pata, o sino remarcar sobre lo marcado... Tengo los pies llenos de cicatrices de las hermosas marcas que año tras año sufro en mi incontrolable deseo de libertad piesil.

Siempre pasa lo mismo, justo cuando llega septiembre has logrado curar las heridas, has dado de si o te las adaptado a las sandalias, y justamente cuando toca volverlas a guardar al fondo del armario y esconder un año más los dedos.

El año pasado localice lo que yo denomino las "sandalias perfectas", unas sandalias que sirven para todo, que son ideales, estupendas, fantabulosas y de lo más molonas. Me pasé el verano entero con los pies envueltos en esparadrapo para proteger los pies y poder usarlas mientras las daba de si a mi particular forma de pie, eso ha tenido un premio: es el tercer día que las uso sin dejarme marca, eso sí, con calcetines (de media) que la piel aún no está acostumbrada.

Ahora me tocan dos semanas a lo guiri, soportando comentarios y miradas ajenas, pero me da igual, es un precio muy bajo si así me ahorro 3 meses de dolorosas y eternas ampollas.

Recordad: Morded o Seréis Mordidos

    # Escuchando...  Imperanon; Shadowsouls

27.1.14

Los miserables (Victor Hugo).

Recuerdo que cuando iba al instituto, una vez emocionada con lo grande que era el (los) libros, los pillé todo convencida que en cosa de dos semanas me los fulminaría (los cojones). Los tuve que devolver no habiendo leído más allá del segundo capítulo. Por X o por Y, no hice mucho caso a los libros.

En el trabajo, uno de mis compis es un auténtico adicto a la lectura, y al descubrir que no lo había leído puso el grito en el cielo, porque claro: cómo, oh tú, criada entre libros, poseedora de varios libros electrónicos y una biblioteca absurda e ilógica, no lo has leído. Y me animé.

Todos conocemos de qué va, si no es por la película musical que sacaron no hace mucho con Jackman (aish <3), es por la mini-serie que sale Depardieu, o por el musical que no hace mucho andaba rondando por aquí. Tengo entendido que hay alguna otra versión más de la obra por ahí pululando, pero ya no controlo.

El libro, me ha sorprendido porque hay muchas escenas, historias, momentos que no sale en ninguna de las versiones que hay. Además al haber visto varias, hay una mezcla de lo que yo me imagino del libro con lo que recuerdo de la película o la mini-serie.

Es una gran obra, una obra triste y a veces, que te dan ganas de darles de hostias a los personajes porque sabes qué va a pasar, porque te da pena, porque les coges cariño, porque no es justo. La verdad es que he disfrutado leyendo, y no en pocas ocasiones, casi se me pasa la parada por estar metida en la lecutra. Me temo y tengo la sospecha que he dejado marchar algún tren sin darme cuenta.

Es fácil de leer, es largo pero no se hace pesado, es lento pero a la vez tiene buen ritmo. Es un libro que se toma las cosas con calma, es un libro que no hace falta correr, es un libro que te mete en su pequeño gran mundo y permite que te olvides de tu alrededor. Es un libro que vale la pena, aunque la verdad, hubiera cambiado más de un destino de los personajes, tal vez forma parte de su encanto, a saber.

Recordad: Morded o Seréis Mordidos

    # Escuchando...  Parálisis Permanente; El acto.

  

  

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